Maestro Interino en Francia
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Maestro Interino en Francia #1: la llamada

Maestro Interno en Francia #1: Sinceramente no sé cuántas veces habré reseteado este blog. Pienso y creo, cada vez más convencido, que los blog al uso, como eran en la época que empecé yo (allá en el 2006), están muertos. La llegada de las redes sociales, Twitter y su timeline, Facebook con su muro… ha hecho que ya no sea una necesidad tener un espacio virtual propio para contar tus experiencias.

No obstante, como a mí este mundo me gusta tanto o más como me gustaba en 2006, allá voy una vez más.

Esta vez tengo algo importante que contar y que ir contando. Esto es de gran importancia para dar una continuidad a estas entradas… esta vez no tengo que contar algo puntual, sino una experiencia que se va a ir desarrollando a lo largo del tiempo, la cual estoy ahora mismo viviendo.

Básicamente la experiencia la describe el título: estoy trabajando como Maestro Interino en Francia. Interino para el Ministerio de Educación Español, trabajando en la Sección Internacional de Montpellier y para la Agrupación de Lengua y Cultura Española (ALCE) de Lyon. Básicamente trabajo en un centro francés, otro español, y me paga el gobierno español.

Maestro Interino en Francia: ¿Cómo empezó?

En esta entrada, que es la primera de este renovado blog, voy a contar un poco cómo ha sido la experiencia de mi llamamiento para ocupar este puesto, pues la verdad dentro de mí ha sido un conflicto bastante importante.

La verdad es que ya no me acordaba de que a finales de 2019 me inscribí en la bolsa del Ministerio para trabajar como interino en Francia. Bueno, de hecho me inscribí para trabajar en Francia y también en Marruecos. A finales de mayo aproximadamente salió el orden de la bolsa y estaba muy lejos de poder ocupar una vacante, por lo que esta posibilidad desapareció de mi mente al entrar en el verano.

Se pasaron las vacaciones y llegó septiembre. Yo estaba esperando ver la adjudicación de SIPRI de Andalucía que sería el 4 de septiembre aproximadamente. No me encontraba mal situado y pensaba que podía tener una vacante o sustitución larga… Y entré al email de la universidad.

No sé el motivo que me llevó a poner ese email para la inscripción de la bolsa. Puede ser que fuera el que puse para pedir las becas de la universidad en su día y todavía quedase… A saber. La cosa es que el día 31 de agosto me enviaron un email desde París diciendo que había quedado una vacante de interino para la Sección Internacional de Montpellier junto al ALCE de Lyon y me preguntaban si estaba interesado. Menudo papelón, me pillaba fuera de juego ya que estaba pendiente de Andalucía, no tenía mucha información y encima la incorporación sería inmediata, además de la respuesta, que la tenía quedar antes de las 13h30 del día 1 de septiembre.

La decisión y respuesta (o no respuesta)

¿Qué contesté? Respondí con una pregunta: «¿tendría que ir a trabajar a Lyon?». A ver, Lyon está a 3 horas de Montpellier, por lo que tan solo contemplar esa opción ya me echaba para atrás. Mientras que me respondieron (tardaron un día) me dio tiempo a pensar un poco, hablarlo con mi novia, padres y algunos amigos y al final, viendo lo precipitado que iba a ser todo esto, el menor sueldo que cobraría en Francia y las posibilidades que tenía este año en Andalucía, decidí que no iba a ir.

Collège Joffre (Montpellier) – Centro en el que trabajaría

¡Ojo! Decidí pero no lo comuniqué. El día 1 de septiembre por la mañana me respondieron a mi duda y yo no escribí diciendo que no iba a ir, pensando que la ausencia de respuesta sería suficiente para rechazar el puesto. Por lo que veo aquí se aplicó el caso de «el que calla otorga» pues el día 2 de septiembre, día de mi cumpleaños, me mandaron varios emails:

  • Un primer email felicitándome por la vacante y dándome instrucciones y documentación. Indicándome que tenía que aceptar la plaza antes de las 8 de la mañana del día 3 de septiembre.
  • Un segundo email del ALCE de Lyon presentándose y felicitándome por la plaza igualmente.
  • Un tercer email con más instrucciones.

En realidad la situación había cambiado poco pues todavía tenía que confirmar la vacante. Ese día celebré mi cumpleaños y un gran amigo volvió a sembrar la duda en mí: igual ir a Francia un año podría ser una gran experiencia y abrir puertas laborales de cara a un futuro no muy lejano, pues al final mi pareja es francesa e igual me tengo que buscar la vida por aquí.

La verdadera y final decisión

Sobre las 2am respondí que aceptaba la plaza.. aunque todavía estaba esperando que saliera la oferta de SIPRI el día 4 de septiembre. Pensé que la mejor opción sería aceptarla, esperar al día siguiente y ver si la rechazaba finalmente o no. Eso hice y… sorpresa para mí, no tuve ninguna sustitución ni vacante en la adjudicación.

Esta fue mi situación: mi corazón me decía de irme, la razón y la comodidad de quedarme.

Así que me encontraba en la situación de que tenía que cambiar de país, buscarme la vida y encima empezar a trabajar en el plazo de 4 días. Maleta corriendo el viernes por la noche y sábado por la mañana, el sábado salí en coche desde Córdoba y el domingo llegué a Montpellier, que el lunes empezaba a trabajar.

Y hasta aquí el primer artículo. Si alguna vez alguien lee esto y está interesado en el proceso de la bolsa y todo lo que ha habido a su alrededor (qué me llevó al final a aceptar la vacante realmente, si el tiempo de servicio luego me sirve en España…) no dudéis escribirlo en los comentarios.

Nos vemos en la próxima entrada, donde contaré un poco la experiencia de la primera semana en Montpellier… que ya os avanzo que no fue para nada fácil.

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